Fuertes y Museos
EL CASTILLO DE SAN FELIPE
El Rey Felipe II de España pidió la construcción de esta fortaleza en 1555 y más adelante fue ampliada durante la ocupación británica. Cuando España se hizo de nuevo con el control de la isla por un corto periodo de tiempo la fortaleza fue destruida. Fue reconstruida y vuelta a destruir por segunda vez en 1805 por lo que hoy en día no queda nada de ella sobre tierra. Bajo tierra, sin embargo, sobrevive una complicada red de túneles y galerías, que recorren más de 8 Km., aunque sólo una pequeña parte está abierta al público. Durante los meses de julio, agosto y septiembre se pueden visitar estas gallerías subterráneas durante el día (jueves y domingos a las 10:00h) o, si buscan el realismo de aquellos años, hay visitas nocturnas (sábados 20.30h-23.00h –visita en español-; domingos 20.30h-23.00h –visita en inglés), iluminadas con linternas y antorchas, donde actores caracterizados con las vestimentas de la época recrean escenas y sonidos de una fortaleza sitiada.

MUSEO MILITAR
Ocupando una parte del edificio militar de la Explanada de Es Castell , el Museo Militar exhibe la colorista y variada historia militar de la isla. Repartido en dos pisos, hay 17 salas, cada una con un tema diferente. Algunos dedicados a zonas específicas o fortalezas, otros a épocas concretas de la historia como la Guerra Civil Española. En otras salas se exponen fusiles, armas, balas de cañón y munición. El museo está abierto al público los meses de julio, agosto y septiembre de lunes a viernes 10.00h-13.00h.
LA MOLA
La fortaleza de Isabel II ocupa por completo el cabo del lado norte de la entrada del Puerto de Maó. Esta enorme fortaleza fue construida entre 1848 y 1875 en respuesta a la amenaza constante de más invasiones por parte de los británicos, que querían usar el Puerto de Maó como base para defenderse ellos mismos de los franceses.
Aunque fue un proyecto ambicioso, los avances tecnológicos en artillería en los años siguientes a 1860 significaron que para cuando la fortaleza fue terminada en 1875 ya estaba anticuada. Sin embargo, nunca se la puso realmente a prueba, ya que para entonces el Mediterráneo había entrado en una fase pacífica y la Mola no fue nunca atacada.
Es, sin embargo, un excelente ejemplo de arquitectura militar del siglo 19 e impresiona por la escala del proyecto. Ahora está abierta a visitantes. Se pueden ver los fosos secos diseñados para abortar ataques desde tierra, los recintos amurallados donde operaban los cañones para evitar la entrada de enemigos en el puerto, galerías subterráneas que albergaban municiones, pasillos interminables, armas y mucho más.
Se necesitan unas dos horas para hacer la visita. Se recomiendan las visitas guiadas. La Mola también se utiliza para la celebración de eventos y conferencias durante el verano.
FORT MARLBOROUGH
Construido entre 1710 y 1726 durante la segunda ocupación británica con el objetivo de reforzar la protección del Puerto de Maó. Esta fortaleza es casi invisible a nivel de mar porque casi toda la edificación está excavada en el subsuelo rocoso. Sufrió sin embargo varios asedios, como la presentación audiovisual de la visita lo ilustra. Los visitantes entran a la fortaleza a través de túnel y pueden explorar las galerías subterráneas y las estancias escavadas en roca, el foso y el recinto superior, desde donde las vistas al Puerto de Maó son espectaculares.
Un poco más adelante en la costa está la Torre Stuart (Torre d’en Penjat o la Torre del Ahorcado), construida en un alto para defensa de la fortaleza. Se dice que esta torre era el lugar de ejecuciones.
MUSEO DE MENORCA
Alojado en un antiguo convento franciscano del siglo 18, este precioso edificio restaurado merece sin duda alguna una visita. Distribuido en varias plantas, el museo le transportará a través de la historia de Menorca desde la Edad de Bronce hasta la historia moderna. Se exhiben estatuas y esculturas encontradas en yacimientos arqueológicos, herramientas domésticas y agrícolas, mapas y pinturas. Situado en Maó.
